En algún momento u otro, todos hemos sentido como si fuéramos la única persona en el mundo, completamente solos en nuestras tribulaciones. Eso en realidad nunca ha sido verdad para nosotros, pero Noé fue una persona que verdaderamente pudiera decir tal cosa. Aparte de su esposa y sus tres hijos (junto con sus esposas de ellos), Noé tuvo que pararse solo ante el mundo con su fe en Dios siendo su única seguridad. Hebreos 11:7
En este libro aprenderemos cómo desarrollar las ocho características esenciales que Pedro nos da para tener una vida de victoria espiritual en Crist...