Los cristianos frecuentemente se lamentan que tienen poco impacto en el mundo como personas por si solas. Pero aun un grano de sal se puede saborear, y una sola vela puede disipar la oscuridad en un cuarto. Jesucristo dijo que sus seguidores deben ser sal y luz—conservando e iluminando el mundo. Mateo 5:13-6
En este libro aprenderemos cómo desarrollar las ocho características esenciales que Pedro nos da para tener una vida de victoria espiritual en Crist...