Todo los Cristianos profesan querer el crecimiento espiritual—buscan ser conocidos como creyentes con “madurez” en Cristo. Pero no todos los cristianos están igual de listos para hacer lo que requiere esa meta. Un compromiso no tambaleante con la autoridad de las Escrituras—conocer y obedecer la Biblia—es la clave.
En las páginas que siguen le presento el reto de explorar por cuenta propia lo que significa tener en forma impresa las inescrutables riquezas de la ...