Nada nos enfurece más que sentarse y escuchar música de elevador en el teléfono mientras esperamos a que nos ayuden, sólo para descubrir cuando hablamos con una persona verdadera que no pueden ayudarnos. Dios no habla precisamente en el tiempo y de la manera que nosotros quisiéramos. Pero de todos modos en esas situaciones, necesitamos tener valor de confiar en Él.
En Palabras de aliento para tiempos desalentadores hallará la fuerza que necesita para perseverar en las pruebas de la vida, al estudiar la Palabra d...
De Regreso a lo Básico del Cristianismo Auténtico
Cuando se lleva a alguien a la carrera a la sala de emergencia del hospital con una enfermedad o l...