Muchos miran a la vida como miran el clima: en calma con tormentas ocasionales. Pero en realidad, la vida es en su mayor parte tormentas con ocasionales períodos de paz. Cierto es que no todas las tormentas son violentas, pero hay suficientes trastornos en la vida como para hacer que nos demos cuenta de que siempre debemos estar preparados para hacerle frente a las tormentas.
Por medio de tropezones, Abraham aprendió lo que significa creer en vez de dudar, el tener fe en vez de temor, y el tener éxito en lugar de fracaso....