Los humanos nos sentimos cómodos viviendo con doble estándares. Evaluamos a otros con una medida más alta de la que usamos para evaluarnos a nosotros mismos; fallamos al no vivir de acuerdo a las exhortaciones que hacemos a los demás. Y Dios todo lo ve. Nuestra injusticia nos afecta tanto que la gracia de Dios es nuestra única esperanza.
Usted y su familia se ven bombardeados todos los días con programas para expandir su conciencia, con técnicas para el mejoramiento personal y con in...