A veces la mejor manera de hacer un punto no es hacer un punto en absoluto, pero en lugar contar una historia que ilustra esta verdad. Este es el método de la enseñanza y la instrucción que Pablo emplea en el cuarto capítulo de Gálatas. La historia que cuenta es verdad y los personajes son reales, pero a partir de los acontecimientos de sus vidas que atrae aún mayores verdades que hablan de la fe cristiana y la vida. Gálatas 4:21-31