Se nos olvida que nuestras vidas dependen del oxígeno hasta que nos es privado. Así es con la gracia. Se encuentra detrás de nosotros, alrededor de nosotros, en frente de nosotros. El pasado, el presente y el futuro de la vida cristiana son el resultado de la gracia y dependen en la gracia. Es el aire que respiramos como creyentes en Cristo.
Muchas personas son testigos de los trastornos en las estructuras del mundo y los valores (incluso aun en sus propias iglesias) en lo cual nunca pensa...