Una de las armas más filosas de nuestro enemigo espiritual es convencernos que no somos especiales o suficientemente dotados—o que nuestro pasado nos limita—para poder ser usados por Dios. Uno de los propósitos de Hebreos 11 es comprobar que Dios usa todo tipo de persona y estrategias para llevar a cabo su obra. Hebreos 11:32-40
En Palabras de aliento para tiempos desalentadores hallará la fuerza que necesita para perseverar en las pruebas de la vida, al estudiar la Palabra d...