Una de las armas más filosas de nuestro enemigo espiritual es convencernos que no somos especiales o suficientemente dotados—o que nuestro pasado nos limita—para poder ser usados por Dios. Uno de los propósitos de Hebreos 11 es comprobar que Dios usa todo tipo de persona y estrategias para llevar a cabo su obra. Hebreos 11:32-40
En esta guía de estudio de Momento Decisivo, el pastor David Jeremiah nos lleva a través de un estudio en siete partes sobre una mente dedicada, con...