Los cristianos comprenden la responsabilidad de crecer en madurez espiritual. Lo que pocos se dan cuenta es que no pueden crecer a solas. Nuestro progreso hacia la madurez se basa en la fidelidad de Dios—y específicamente en la persona del Señor Jesucristo quien es el ancla de nuestras almas. Hebreos 6:9-20
De Regreso a lo Básico del Cristianismo Auténtico
Cuando se lleva a alguien a la carrera a la sala de emergencia del hospital con una enfermedad o l...