Si vemos la salvación como simplemente detener las cosas malas estamos como alguien que no es creyente, y sin más allá, hemos perdido el panorama. Nuestra madurez es un proceso de traslado a ser como Cristo, permitiendo que el Espíritu Santo manifieste la vida de Jesús en nosotros, como se ve por el fruto del Espíritu Santo. Gálatas 5: 22-23
Muchas personas son testigos de los trastornos en las estructuras del mundo y los valores (incluso aun en sus propias iglesias) en lo cual nunca pensa...