El Cordón vital para los alpinistas es la cuerda que los conecta a otros alpinistas o a un garfio clavado en la ladera de la montaña. El creyente también tiene un cordón vital: el amor de Dios en Cristo. Sin que importe quién o qué venga contra nosotros, el amor de Dios nos mantiene firmemente conectados a él.
Por medio de tropezones, Abraham aprendió lo que significa creer en vez de dudar, el tener fe en vez de temor, y el tener éxito en lugar de fracaso....
Usted y su familia se ven bombardeados todos los días con programas para expandir su conciencia, con técnicas para el mejoramiento personal y con in...