Hay una diferencia entre una empresa que es nuestra idea y la que es de Dios. Con nuestras ideas, el miedo al fracaso es una realidad constante puesto que no hay seguridad de éxito. Pero cuando el llamado es de Dios, y Él promete éxito, no hay por qué temer la posibilidad de fracaso.
Por medio de tropezones, Abraham aprendió lo que significa creer en vez de dudar, el tener fe en vez de temor, y el tener éxito en lugar de fracaso....
En el primer volumen de En busca del Salvador-El Evangelio de Marcos, el pastor David Jeremiah le guiara por los primeros dramáticos capítulos del m...