Oramos antes de comer. Oramos antes de irnos a la cama. Oramos probablemente dos o tres veces en la iglesia el domingo. ¿Pero acaso es todo lo que debería ser? ¡No! Debemos de estar en oración constantemente por cada necesidad y petición en nuestras vidas. Y si no estamos en necesidad, debemos constantemente orar y alabar a Dios en nuestros corazones. Santiago 5:13-20
En Palabras de aliento para tiempos desalentadores hallará la fuerza que necesita para perseverar en las pruebas de la vida, al estudiar la Palabra d...
Muchas personas son testigos de los trastornos en las estructuras del mundo y los valores (incluso aun en sus propias iglesias) en lo cual nunca pensa...