Algunos pecados en la vida espiritual nos llegan de frente y a toda velocidad. El resentimiento no es así. Es sutil, acumulando fuerza e impulso con el paso del tiempo. Pero cuando agarra vuelo, puede tumbar aun al creyente maduro. El resentimiento es un pecado que se debe detener en el primer día. Pasajes seleccionados.
De Regreso a lo Básico del Cristianismo Auténtico
Cuando se lleva a alguien a la carrera a la sala de emergencia del hospital con una enfermedad o l...
Las 11 lecciones en esta serie explicarán las muestras vitales del creyente de la vida espiritual y proporcionarán las prescripciones para la salud ...